|
|
|
|
Comité Canadiense para Combatir los Crímenes Contra la Humanidad
|
|
Retransmisión de mensaje: -----
Original Message ----- From:
"maximo kinast" <maximokinast@hotmail.com> To:
Comite Canadien <comitecanadien@cam.org> Sent:
Monday, January 19, 2004 1:33 PM Subject:
Sobre Bolivia y Chile Suscribo
y firmo las reflexiones que se hace Pedro Alejandro sobre el verdadero
enemigo de Chile. Temo que nuestros « valientes militares » esten
fraguando otra guerra contra Peru y Bolivia en beneficio de los USA
y de los conocidos de siempre. No estan solos, por supuesto. Les ayudan
los politicos peruanos y bolivianos que desean afirmarse en sus puestos
para seguir « chupando del bote » y los uniformados de sus respectivos
paises, que en los ultimos cien años -al igual que los chilenos- solo han
matado a sus propios conciudadanos, pero han de justificar las compras de
armas y las comisiones que ganan sus altos mandos, igual que los
uniformados chilenos, que en eso no parecen enemigos, sino socios. Quiero
recordar que Chile inicio la Guerra de 1979 con 7.000 uniformados (soldados
profesionales) y la termino tres años despues con 70 mil. O sea que
fueron 63 mil civiles movilizados los que hicieron la guerra, pusieron los
muertos y los heroes anonimos, que para las medallitas siempre hubo un
uniformado antiguo listo para recibirla. Quiero decir que -tal como opina
Pedro Alejandro- estos sinverguenzas estan tratando de borrar su pasado de
asesinos con una nueva guerra... en la cual seremos nosotros los civiles
los que les sacaremos las castañas del fuego. Porque los militares -y
recuerden al capitan Astis en Las Malvinas- son excelentes para salir
corriendo y para rendirse cuando se enfrentan a un enemigo armado. Desde
Iquique (Chile) con un saludo fraternal les invito a leer esta nota de Pedro
Alejandro Matta. Maximo Fecha:
Sun, 18 Jan 2004 11:07:33 -0500 De:
Instituto Cono Sur <politicaconosur@gruposyahoo.com> Asunto:
CHILE-BOLIVIA Y EL
ENEMIGO INTERNO ALGUNAS
REFLEXIONES Era
mayo de 1975. Sentado en una baja muralla de ladrillos con un plato de
aluminio sobre mis rodillas -cuyo
contenido era indefinible y dudosamente comestible-, con una sucia venda
alrededor de mis ojos de tal forma que me permitía ver tan solo el plato,
el suelo de concreto gris sobre el que se apoyaban mis pies y un pequeno
espacio alrededor -todo esto iluminado por una débil bombilla eléctrica
colocada fuera de mi campo visual, en algun lugar en lo alto... Percibía
que otras personas, en mi misma condición, estaban sentadas a ambos lados
de mí y comían resignadas y en silencio. Ellugar era Villa Grimaldi; el
sitio dentro de ella, las Casas Chile; y la ocasión, la hora de comida. Cada
uno de los que allí comíamos habíamos ya experimentado torturas
brutales. Quien estaba a mi
lado casi no podía comer a causa de los labios destrozados y sangrantes,
los dientes sueltos -como
resultado de los golpes recibidos-, y la lengua inflamada por las torturas
con electricidad. Teníamos
absoluta prohibición de hablar entre nosotros.
Es más, para impedir que pudiéramos identificar a quienes se
encontraban allí, a cada uno se nos había asignado un número
-el mío, el "209"-
que pasó a constituirse en nuestra nueva identidad en reemplazo
denuestros nombres. Se
me hacía difícil llevar la cuchara metálica desde el plato hasta mis
labios por el intenso dolor que aun experimentaba en mis brazos como
producto del colgamiento a que había sido sometido dos díasantes. Al
dolor de mis brazos se sumaba el de mis muslos y genitales que habían
sido objeto de las descargas eléctricas en "la parrilla" el dia
anterior. En
esta situación y desde un lugar fuera del campo de mi vision pero que podía
ubicar a unos tres metros en diagonal y hacia mi izquierda, escuché las
palabras que se quedaron para siempre grabadas en mi memoria: "No se
preocupen 'cauros'..., que de aquí vamos a salir todos juntos a pelear
contra los cholos..." La
insólita frase tenía relación con las tensiones limítrofes que los
medios reportaban en la frontera chileno-peruana en la época.(*) La
frase, dicha en un tono amistoso y cómplice, revelaba la esquizofrenia
imperante. Medité para mis adentros que, si en algun momento se me
entregaba un arma para "pelear contra los cholos" -talcomo se me
decía- probablemente el primer uso que daría a esa arma sería tomar por
blanco a todos los miembros del ejército de Chile que dirigían las torturas,
las vejaciones y las muertes en aquel lugar.Los "cholos"
-tomando la acepción de la frase escuchada- no me habian causado ningún
daño y no tenía yo motivo para causarles daño a ellos. Distinta era la
situación -y mi ánimo y predisposición- respecto de quienes habían
declarado la guerra interna hacia su propio pueblo y, a raiz de lo cual,
yo me encontraba en ese sitio y en esa condición. Todo
lo anterior me volvió a la memoria en las circunstancias actuales, cuando
nuevamente se difunde por los medios chilenos la emergencia de un eventual
"enemigo": el pueblo boliviano. A
la vez, y apoyado en esta imagen comunicacional, se pretende relegitimar
al ejército y las FF.AA. de Chile, presentándolas como indispensables
para defender nuestra "soberania amenazada", entesrespetables y
responsables, que son motivo de orgullo por su
"profesionalismo", "abnegacion", y
"patriotismo". Lo
anterior me hace también meditar si esto no será otro paso en el
complejo mosaico de la "Reconciliacion Nacional", continuamente
agitado y anunciado por el gobierno y por los comandantes en jefe de las
FF.AA. en cada ocasión disponible. Que
yo recuerde, y probablemente muchos podrán decir lo mismo, ningún
boliviano -ni militar ni civil- ha agredido física ni militarmente al
pueblo chileno en más de cien años... No
podemos decir lo mismo de las propias FF.AA chilenas, las que han
asesinado, torturado y hecho desaparecer a miles de ciudadanos
-en numerosas ocasiones- durante
los ultimos cien años... No
solamente aquello, sino que también destruyeron y desaparecieron los
cuerpos de los ciudadanos chilenos que ellas mismas habían asesinado.
Demolieron el sistema democrático -el cual todavía no se recupera- ,
cerraron el Congreso y
persiguieron, exiliaron, y asesinaron a diputados y senadores electos por
la ciudadanía
y a otros miles de ciudadanos. Finalmente, declararon la guerra -"la
guerra interna"- al propio pueblo de Chile, con las consecuencias por
todos conocidas. ¿Nadie
recuerda -o no se desea mencionar-
el Terrorismo de Estado implementado en Chile por las FF.AA bajo la
dictadura de las Fuerzas Armadas y de Orden encabezadas por Pinochet? Frente
a lo anterior cabe preguntarse... ¿Es
Bolivia verdaderamente el "enemigo" del pueblo de Chile?
¿O tenemos otro enemigo mucho mas real y cercano
-un "enemigo interno"-
que ha dado pruebas sobradas durante todo el transcurso del siglo
pasado de lo que es capaz de hacer
-"cometer" quizas seria la palabra mas adecuada-
con los ciudadanos que inocentemente les entregan su confianza. Quizás
valdría la pena hacer esta reflexión antes de que sea demasiado tarde y
nos obliguen a comulgar no tan solo con ruedas de carreta, sino que también
nos obliguen a tragarnos la carreta entera, su carga, e incluso, los
bueyes que la tiran... Pedro
Alejandro Matta Lemoine _____________________ (*)
Y que Pinochet discutió con Henry Kissinger en términos de unaposible
guerra con Perú cuando se reunieron en Santiago a propósitode la
Asamblea General de la OEA, con fecha 8 de junio de 1976.(Véase el
Memorandum de Conversación de esa fecha desclasificado por el
Departamento de Estado. –ICS).
G Comienzo © Comité Canadiense para Combatir los Crímenes Contra la Humanidad |